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La Fundación Shoah USC y FAFG Lanzan Proyecto Juntos Para Arrojar Luz Sobre el Genocidio Guatemalteco

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La Fundación Shoah USC– El Instituto para la Historia Visual y Educación une fuerzas con La Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG), una organización forense guatemalteca, para recopilar videos con testimonios de los sobrevivientes y testigos del Genocidio Guatemalteco, en el cual murieron cerca de 200.000 civiles, principalmente indígenas maya, a principios de la década de 1980 a manos de una junta militar cual líder fue declarado culpable de genocidio y crímenes de guerra en mayo de 2013.

El fallo de culpabilidad fue rápidamente anulado debido a un tecnicismo, lo que decepcionó  a los vigilantes de los derechos humanos. Se convocó un nuevo juicio brevemente en enero, pero quedó suspendido en cuestión de horas al ser revocado el Juez Presidente. Días antes de reiniciar el segundo juicio por Genocidio, que fue acordado para el 23 de julio de 2015, el exdictador fue encontrado mentalmente incompetente para ser enjuiciado. Al inicio del tribunal del día 23 Rios Montt fue enviado a un hospital psiquiátrico por nueve días de observación hasta el 3 de agosto cuando se determinara una nueva fecha para el juicio.

Además del proyecto de testimonios con la FAFG, la Fundación Shoah USC auspiciará una conferencia internacional académica el próximo año sobre el Genocidio Guatemalteco mediante su unidad de investigación: el Centro para la Investigación Avanzada de Genocidio. Programada para 12-14 de septiembre de 2016, la conferencia “Genocidio y Resistencia en Guatemala” precederá al 20vo aniversario de la firma de los convenios de paz en Guatemala que pusieron fin a la guerra civil en diciembre de 1996. 

La asociación entre la Fundación Shoah USC y la FAFG – que también es llamada la Fundación de Antropología Forense de Guatemala – marca el primer proyecto académico de historia oral conectado al conflicto de la era de la Guerra Fría, el cual se encuentra entre los genocidios menos entendidos públicamente de tiempos modernos.

La Fundación Shoah USC y la FAFG han iniciado un proyecto piloto y han juntado 10 entrevistas en video de sobrevivientes y testigos guatemaltecos.  Estos testimonios se encuentran en la Fundación Shoah USC donde se están preservando y catalogando. Todas las entrevistas de esta colección se han realizado en español y, una vez catalogadas, se añadirán a los archivos de Historia Visual de la Fundación Shoah USC, en el cual existen 53.000 testimonios en video de sobrevivientes y testigos de genocidios que están disponibles en forma completa a eruditos, educadores y al público en general en ciertas instituciones.

Las dos organizaciones están recaudando fondos para juntar más de 150 testimonios adicionales, tanto de sobrevivientes como de testigos cuyas vidas fueron afectadas por las masacres y “desapariciones” misteriosas  llevadas a cabo en el nombre de erradicar lo que se percibía como una amenaza comunista. Se entrevistará tanto a los sobrevivientes que vivan en Guatemala como a los que ahora viven en los Estados Unidos.

 “Este proyecto piloto es un recordatorio para los americanos de que el genocidio también sucede en el Hemisferio Occidental”, dijo Stephen Smith, director ejecutivo de la Fundación Shoah USC. “Al contar estas historias estamos arrojando luz a las esquinas oscuras y así ayudamos a prevenir que esta historia desaparezca en el olvido”.

Los asociados sin fines de lucro esperan que estas historias orales no sólo preserven las memorias de los testigos presenciales, sino que también incrementen la concientización del público y el entendimiento académico de las atrocidades que ocurrieron durante un período sangriento de tres años de una guerra civil que duró 36 años.

La FAFG ha pasado los últimos 20 años localizando, excavando fosas comunes y haciendo investigaciones forenses de los asesinatos de los pobladores rurales. Al usar tecnología desarrollada después del 11 de septiembre, la organización ha identificado a cientos de víctimas al comparar muestras de ADN extraídas de los restos exhumados con muestras de ADN de los familiares  sobreviventes. Mucha de la evidencia usada en contra de Ríos Montt vino de la investigación de la FAFG.

La organización ahora está expandiendo su enfoque para incluir recopilaciones de historia oral con la ayuda de la Fundación Shoah USC porque los familiares de los fallecidos han expresado por bastante tiempo a los trabajadores de la FAFG su deseo de compartir las desgarradoras historias que han vivido por décadas.

“Hasta que abordamos a muchas de estas familias para llenar cuestionarios para nuestra investigación, ninguna autoridad les había preguntado sobre los horrores que habían presenciado, así que existe una gran hambre de romper el silencio”, dijo Fredy Peccerelli, director de la FAFG.

Hasta ahora seis hombres y cuatro mujeres han compartido sus historias de sobrevivencia. La mayor parte de ellos vienen del campo y experimentaron estas atrocidades de niños o adolescentes. Muchos quedaron huérfanos y presenciaron la masacre de sus padres y la destrucción de sus pueblos y hogares. Algunos hasta fueron “adoptados” por los mismos perpetradores que destruyeron sus pueblos, y fueron usados como sirvientes. Algunos fueron víctimas de violencia sexual. A pesar de haber vivido en un ambiente de genocidio, los entrevistados también hablan sobre la sobrevivencia y su participación al apoyar las causas que concientizan sobre lo sucedido, mientras buscan entendimiento y apoyan a otros que están batallando debido a la violencia que experimentaron.

Más de 30 años después de las matanzas en masa, Guatemala continúa en un estado elevado de violencia y corrupción política.

El Genocidio Guatemalteco sucedió entre 1981 y 1983 durante una guerra civil que duró desde 1960 a 1996. En ese entonces, la Guerra Fría alcanzaba su punto más preocupante, y los líderes militares bajo el mando de Ríos Montt llevaron a cabo una campaña de táctica llamada Tierra Arrasada para destruir pueblos enteros mayas bajo la apariencia de erradicar  la rebelión de las guerrillas izquierdistas marxistas. Los que soportaron el peso de las brutalidades fueron los indios ixiles, uno de los más de una docena de subgrupos étnicos de los mayas guatemaltecos, quienes perdieron hasta el 90% de sus pueblos en los ataques.

Las unidades militares y paramilitares merodeadoras acribillaron con armas a hombres, mujeres y niños; incendiaron pueblos; y sometieron a los pobladores a violaciones, torturas y saqueos.

Las comunidades indígenas mayas han sido objeto de persecución en Guatemala desde los años 1500, cuando los conquistadores españoles tomaron su tierra y los explotaron para trabajar en las plantaciones.

A principios de la década de 1950, el presidente reformista Jacobo Árbenz Guzmán, movido por el espíritu de la restitución, redistribuyó 1,5 millones de acres a decenas de miles de campesinos sin tierra que habían sido obligados por la ley estatal a trabajar en plantaciones.

Mucha de esta superficie era tierra en barbecho y propiedad de la compañía estadounidense United Fruit Company (ahora Chiquita Banana), que poseía enormes campos lucrativos en los que la gente local había trabajado muy duro por mucho tiempo.

En 1954, cuando el reembolso monetario del gobierno de Guatemala por esas tierras no fue suficiente para pagar el precio que pedía United Fruit Company, Estados Unidos declaró a Guatemala como una amenaza comunista. Meses después, un golpe dirigido por la CIA derrocó a Árbenz, quien había sido elegido democráticamente,  lo cual dió las bases para la ya prolongada guerra civil.

Hoy, la comunidad maya guatemalteca continúa siendo acosada por la discriminación institucional.

Los guatemaltecos indígenas mayas -- quienes constituyen aproximadamente el 40% de los 15 millones de habitantes del país --  son desproporcionalmente pobres. Se les niega acceso a la educación o a la representación legal en su idioma y carecen de representación adecuada en los cuerpos legislativos y fuerza policial.

El trabajo entre la Fundación Shoah USC y la FAFG de recopilar la primera serie de testimonios comenzó en febrero. El personal de la Fundación Shoah USC pasó cuatro días proveyendo capacitación a los asociados de la FAFG en técnicas de filmación apropiadas, así como en la metodología del instituto para conducir entrevistas de video, lo que por lo general esboza las vidas de los entrevistados antes, durante y después del conflicto en cuestión.

El personal de la FAFG junto con la Fundación Shoah USC han recopilado 10 testimonios, los cuales serán propiedad de la FAFG. 

La conferencia académica internacional en USC en septiembre 12-14 de 2016 es organizada por el profesor de USC Wolf Gruner – el director fundador del Centro de Investigación Avanzada de Genocidio – y Victoria Sanford, directora fundadora del Centro para Derechos Humanos y Estudios para la Paz en Lehman College, en la Universidad de la Ciudad de Nueva York.

“El Genocidio Guatemalteco fue una catástrofe humanitaria que ha sido olvidada e ignorada por mucho tiempo”, dijo Gruner.  “Nos hemos embarcado en estos proyectos guatemaltecos esperando que no sólo se preserve un indicador de la memoria, sino que se les dé la dignidad que se le ha negado a las víctimas – tanto a los vivos como a los muertos. Además, esperamos que nuestra conferencia arroje más luz sobre las condiciones que llevan al genocidio, así como sobre hechos de resistencia, para que el mundo pueda entender mejor el desarrollo de la violencia en masa”.